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USA

Situación Geográfica

Estados Unidos es el tercer país más extenso del mundo. Sus 50 estados y un distrito federal configuran una extensión de más de 9 millones de kilómetros cuadrados. Alaska, un mundo helado separado por Canadá, y las islas paradisíacas de Hawai, que se encuentran en el Pacífico, completan el país. También cuenta con varios estados libres asociados, como Puerto Rico.

Accidentes Geográficos. Un territorio tan grande tiene que tener cadenas montañosas inmensas, como los Montes Apalaches, las Montañas Rocosas, Sierra Nevada y Cascada Range. Entre las cadenas montañosas se emplazan las Grandes Llanuras, de unos 2.500 kilómetros de anchura. Son tierras muy fértiles en las que el agua se hace imprescindible. La red fluvial estadounidense está formada por numerosos ríos de breve curso pero abundante caudal, sin embargo, el Mississippi rompe con esta norma, ya que posee una cuenca de 3.328.000 kilómetros cuadrados y una longitud de 3.778 kilómetros, convirtiéndose en uno de los ríos más grandes del mundo. Sus afluentes, Missouri, Ohio y Arkansas, además de los ríos Hudson, Michigan y Colorado, son también importantes. Esta red fluvial se comunica a través de canales con los Grandes Lagos ampliando la comunicación también con Canadá. El conjunto se completa con la costa del Pacífico y la costa atlántica, totalmente diferentes.

Al este y bordeando la costa atlántica se encuentran los Montes Apalaches, de modesta altitud, que conservan aún evidencias de la glaciación cuaternaria. Al oeste, sin embargo, existen mesetas y cordilleras importantes, como las Montañas Rocosas, Sierra Nevada y Cascade Range. Esta zona se caracteriza por combinar alturas de 3.300 metros de los Montes Baker, los 4.300 del Rainier en la cadena de las cascadas o los 1.500 de la altiplanicie de la Gran Cuenca. Esta última se caracteriza por las profundas depresiones como la del Gran Valle de la Muerte (con 86 metros bajo el nivel del mar), por los lagos salados como el Gran Lago Salado y por el desierto del Colorado.

En cuanto a topografía se distinguen siete zonas fisiográficas: la Región de los Apalaches, al este, cuyo punto más elevado es el monte Jacques Cartier (1.268 m.); las Tierras Bajas del río San Lorenzo, en el sur de Quebec y Ontario; el Escudo Canadiense, que ocupa casi la mitad de Canadá; las Tierras Bajas de la Bahía de Hudson, con terrenos arcillosos; las Llanuras Interiores, que se extienden desde la frontera de Estados Unidos hasta el Océano Ártico; la Cordillera se extiende por la costa del Pacífico desde el sur hasta el norte y, por último, la Zona Ártica, que llega a alcanzar elevaciones superiores a los 3.000 metros.

Las costas tienen una entidad propia dentro del país. Las atlánticas son altas y sus ensenadas, como la del estuario del río Hudson o la de la Bahía de Baltimore, se extienden hasta el Cabo Hateras transformándose hacia el sur en costas bajas con dunas de arenas finas. La península de Florida tiene el tipo de costa arenosa y cuenta con islotes coralinos (Florida Keys), mientras que la costa del Golfo de México es pantanosa y tiene como lugar característico el amplio delta del río Mississippi.

Por supuesto, y hablando de costas, mar y playas, Hawaii merece mención aparte. Este edén, compuesto por más de 3.000 kilómetros de islas de origen volcánico, tiene además de playas paradisíacas, cuatro volcanes en activo en la isla de Hawaii y dos extinguidos en Maui. Destaca también Oahu, la isla más importante, donde se emplaza la capital, Honolulu.

Y de las costas soleadas hawaianas a las frías y heladas costas de Alaska. 1.530.700 kilómetros cuadrados ocupan esta península del noroeste del continente americano. Sus costas son altas y escarpadas. El Yukón y sus afluentes recorren el centro de la península. En el sur se encuentran largas cadenas montañosas que cuentan con el pico más alto del país (Monte McKinley con 6.194 metros). También en la zona ártica existen grandes macizos montañosos como la Cadena de Brooks. Al sur y oeste de la península destacan agrupamientos de islas conocidas como Las Aleutianas.

Los estados continentales de Estados Unidos son: Alabama, Arizona, Arkansas, California, Carolina del Norte, Carolina del Sur, Colorado, Connnecticut, Dakota del Norte, Dakota del Sur, Delaware, Distrito de Columbia, Florida, Georgia, Idaho, Illinois, Indiana, Iowa, Kansas, Kentucky, Louisiana, Maine, Maryland, Massachusetts, Michigan, Minnesota, Mississippi, Missouri, Montana, Nebraska, Nevada, New Hampshire, New Jersey, New York, Nuevo México, Ohio, Oklahoma, Oregon, Pennsylvania, Rhode Island, Tennessee, Texas, Utah, Vermont, Virginia, Virgnia Occidental, Washington, Wisconsin, Wyoming.

História

El 4 de julio de 1776 fue la fecha de la fundación oficial de los Estados Unidos de América, hecho que se produjo cuando el Segundo Congreso Continental, representando a las 13 colonias inglesas secesionistas, rubricó la Declaración de Independencia. Doce años después, los artículos de la Confederación fueron sustituidos por la Constitución. Desde mediados de siglo XX, especialmente tras la Segunda Guerra Mundial, la nación americana ha ido adquiriendo mayor protagonismo e influencia hasta convertirse en la única superpotencia del mundo. Aspectos como la economía, la política, los asuntos militares, la tecnología y la cultura son de hegemonía estadounidense.

América Precolonial. Se cree que aproximadamente en el año 1000 un grupo de vikingos, bajo el mando de Leif Eriksson, procedentes de Groenlandia arribaron la costa este de América del Norte, llegando a Vinland. Prueba de este paso son los vestigios encontrados en la provincia canadiense de Terranova. Ya en 1500, la necesidad de incrementar el comercio y un error en la navegación, permitió un nuevo contacto con el nuevo continente. Cristóbal Colón, un navegante al servicio de la corona de Castilla, calculó erróneamente su plan de viaje y en vez de llegar al Extremo Oriente, objetivo de su viaje, arribó las Islas Bahamas situadas en el mar Caribe el mítico día del 12 de octubre de 1492. Jamás viajó al Extremo Oriente, pero como contraprestación trajo a Europa oro y grabó a fuego en la historia que los españoles habían conquistado un nuevo imperio sin descubrir: Centro América y Sudamérica. Asimismo, los misioneros españoles fundaron las primeras colonias en Norteamérica: San Agustín en Florida en 1565, Santa Fe en Nuevo México en 1609 y San Diego en California en 1769.

Colonización americana. Veinte mil años antes de que Colón descubriera el Nuevo Mundo, éste ya estaba habitado. En 1492, la población indígena superaba los 90 millones de personas, diez de ellos se localizaban en lo que actualmente ocupa el territorio de México. El contacto con la población europea trajo consecuencias devastadoras para la población indígena.

Enfermedades como el tifus, la gripe, el sarampión o la viruela redujeron la población de América Central y del Sur hasta el 95% durante los primeros 150 años, sobre todo en las regiones más pobladas. La colonización de los europeos completó la aniquilación total de la cultura oriunda.

La fundación de San Agustín en el año 1565 en lo que hoy es Florida fue el inicio del proceso de la colonización europea dentro del territorio estadounidense. El primer asentamiento permanente fue Jamestown, fundado por los británicos. En 1607, resultó ser una sede de la Compañía de Virginia de Londres, sociedad patrocinada por Jacobo I de Inglaterra que tenía como objetivo comerciar con aquellos territorios. En 1624, la corona británica se hizo con el control de la colonia y se convirtió en provincia real. Tras la eliminación de los controles sobre el tabaco, la región de la bahía de Chesapeak se benefició de un gran desarrollo económico y demográfico.

En los últimos años del siglo XVII contratar la mano de obra inglesa resultaba excesivamente caro y por consiguiente los colonos británicos comenzaron a importar esclavos africanos que se situaron principalmente en el sur. Posteriormente, Francia y los Países Bajos se lanzaron al Nuevo Mundo y comenzaron a ocupar territorios del subcontinente americano

La conquista de Nueva Inglaterra. En 1620, el proceso de colonización se restableció cuando los separatistas obtuvieron el derecho de establecerse en Virginia. Los Pilgrim Fathers del Mayflower firmaron la primera legislación escrita del país y fundaron la colonia de Plymouth. La creación de esta colonia supuso el génesis de la actividad colonizadora en Nueva Inglaterra. La creación de la compañía de la Bahía de Massachusetts fue el hecho más reseñable de este período.

Las primeras medidas legales en cuestiones económicas llegaron en 1651 con la Ley de Navegación, que sólo permitía la llegada de importaciones y exportaciones a los buques ingleses. Esta legislación beneficiaba del mismo modo a la colonia y a su metrópoli. Posteriormente, las leyes navieras se ampliaron y New Hampshire y Massachussets se convirtieron en provincias reales. En 1684, Jacobo II declaró la unificación de Nueva York, Nueva Jersey y Nueva Inglaterra, estableciendo el nuevo territorio de Nueva Inglaterra. En Massachussets, no aceptaron este control y se rebelaron mediante la lucha armada.

Guerras Franco-Británicas. Las disputas entre Francia e Inglaterra por hacerse con el control de las colonias fueron constantes en el siglo XVIII. Los británicos retaron al ejército inglés y éstos no evadieron el combate. La guerra que duró prácticamente un siglo tuvo varias fases que se libraron en numerosos lugares del planeta. La zona septentrional de América del Norte fue el escenario más sangriento. Entre 1689 y 1697 se produjo la guerra del rey Guillermo, entre 1702 y 1713 la guerra de la reina Ana, entre 1744 y 1748 la guerra del rey Jorge y entre 1754 y 1763 la guerra francesa e india.

Los ejércitos de las dos potencias eran muy distintos, mientras que los galos ejercían un poder muy centralista y contaban con soldados muy preparados tanto nativos como de las colonias, las colonias británicas no colaboraban unas con otras, pero contaban con un fuerte apoyo desde la metrópoli y disponían de superioridad en armamento y en número de soldados. El Tratado de Utrecht de 1713 obligaba a Francia a entregar multitud de territorios tras los tres primeros conflictos bélicos. Sin embargo, el desenlace definitivo del conflicto se produjo en la última guerra. Aunque en los primeros años fueron los franceses quienes asestaron duros golpes a los británicos, fue a la inversa a partir de 1757, cuando el Imperio Británico conquistó Quebec, Montreal y demás colonias. Esto supuso la eliminación del poderío francés en América. Los años venideros supusieron años de derrotas francesas en otros escenarios. En 1763, en el Tratado de París, Francia perdió definitivamente todas sus colonias en Norteamérica. Por su parte, España, aliada de Francia, entregó las colonias que tenía en la parte de Florida. Años después llegaría una etapa de resistencia de las colonias que llevaría al proceso de independencia.

Revolución Americana. El estado de marginación que sufrían los colonos ante las imposiciones, injusticias, subidas de impuestos y políticas restrictivas impulsó el proceso de independencia. Los enormes gastos que la Guerra de los Siete Años había costado a la metrópoli provocaron una enorme subida de tributos a las colonias. Éstas consideraban la situación injusta y comenzaron a creer en una posible separación de Inglaterra. En 1773, se produjo el conocido como el Motín del Té en Boston, donde comenzaron las hostilidades entre los oriundos y los propios ingleses. Se tuvo que clausurar el puerto de la ciudad mientras que los representantes legales de las colonias apoyaron a Boston.

La Guerra de la Independencia Americana comenzó oficialmente en 1775. Los inicios bélicos fueron sencillos para los ingleses, sin embargo todo cambiaría a raíz de la batalla de Saratoga, con una gran victoria americana. Los americanos contaron con el inestimable apoyo de Francia y España.

En la Paz de Versalles de 1783, el Imperio Británico reconoció la independencia de las trece colonias, tal y como estaba redactado en la Declaración de Independencia de 1776. Tras lograr la separación de Inglaterra, las colonias debieron decidir si continuaban como estados independientes o se unificaban en una nación. Tras dos años negociando, en mayo de 1787, en el Congreso de Filadelfia se reunieron los 52 representantes de las colonias, con el objetivo de promulgar una constitución que satisficiera a todos.

Se constituyó un Gobierno Federal, con un presidente de la República y dos cámaras: Congreso y Senado. Se redactó la constitución y se invistió como primer presidente a George Washington. La Constitución americana se inspiró en los principios de igualdad y libertad que defendían los ilustrados y de esta manera se convirtió en la primera carta magna que recogía los postulados del liberalismo político. Se estableció un régimen republicano y democrático que causó gran revuelo en el continente europeo.

Posteriormente, Washington fue sustituido por otro federalista, John Adams, que se encontró con un problema de cierto calibre nada más acceder al cargo: el ambiente bélico contra Francia.

En 1803, Thomas Jefferson, tercer presidente estadounidense, negoció con los franceses la compra del puerto de Nueva Orleáns, así como la zona que hoy en día ocupa Louisiana y Mississippi. La intención americana era hacerse con el control de Canadá, pero lo que consiguieron fue perder Washington, que no volvió a ser americana hasta la firma del Tratado de Gante.

Tras la guerra, Estados Unidos comenzó un rápido proceso de expansión económica. Se empezaron a construir las infraestructuras terrestres, como carreteras, canales y los primeros ferrocarriles. La Revolución Industrial había llegado de repente a los nuevos Estados Unidos de América.

Guerra de México. En la década entre 1820 y 1830, miles de americanos se establecieron en Texas, que por aquel entonces era territorio de México. Los mexicanos acababan de librar una dura batalla contra España y su situación económica era muy débil. Sufragaron gastos vendiendo tierras a los colonos que prefirieron emigrar a territorio mexicano en vez de ir a Louisiana y otros estados del sur.

Tras diversos problemas con el gobierno de Antonio López de Santa Anna, los tejanos se levantaron en armas, obtuvieron su independencia súbitamente y buscaron unificarse a Estados Unidos. En 1847, el país le declaró la guerra a México, venciendo y arrebatándole las tierras de Arizona, California, Colorado, Nevada, Nuevo México y Utah.

Guerra Civil. Las elecciones de 1860 reflejaron que los asuntos importantes de la nación se esgrimían en el norte; el sur, por su parte, percibía que las decisiones económicas y sociales se solucionaban bajo los criterios y necesidades de la parte norte del país y que uno de los principales problemas latentes, la esclavitud, no tenía solución por ningún lado. A pesar de que el Partido Republicano no tenía intención de entrometerse en el aspecto racial, a finales del año 1860, Carolina del Sur se separó de la Unión y sitiaron la guarnición federal de Fort Summer. Poco tiempo después, los estados de Mississippi, Florida, Alabama y Georgia hicieron lo mismo y más tarde, los estados de Louisiana, Texas, Virginia, Arkansas, Carolina del Norte y Tenessee.

A los pocos meses, los secesionistas crearon la Confederación Sudista. El presidente Lincoln abolió la esclavitud y declaró en su discurso inaugural que ningún estado podía bajo ninguna circunstancia abandonar la Unión, lo que provocó el comienzo de la Guerra Civil, seguramente el suceso más dramático de la historia de este país, cuyas heridas aún no han cicatrizado plenamente en la población norteamericana. Al finalizar el conflicto, los estados del norte pidieron a los del sur altas compensaciones por los daños materiales y personales sufridos y éstos a cambio cedieron en la entrada de nuevo de los estados del sur en la Unión. Esta trágica guerra no consiguió mejorar la situación de los afroamericanos en ningún estado del país. Hasta la década de 1960 no se lograría un avance en las condiciones sociales de estos habitantes estadounidenses.

Los felices años 20 y la posterior crisis. En 1919, el presidente Wilson se desplazó al Viejo Continente para participar en el Tratado de Versalles, en el que los aliados se repartieron las colonias germanas. El presidente americano logró establecer la Liga de Naciones, pese a que muchos estadounidenses temieran que la organización impulsara otra guerra. Senadores republicanos impusieron restricciones al tratado que el presidente no aceptó y por consiguiente Estados Unidos no firmó el acuerdo ni se anexionó a la Liga de Naciones. En otro orden de cosas, Estados Unidos sufrió en 1929 el denominado “jueves negro”, o el también conocido como el crack de la bolsa de Wall Street. El pánico se apoderó de los americanos, que vendieron masivamente sus acciones. Asimismo, en 1932, miles de bancos y más de 100.000 sociedades mercantiles cayeron en la bancarrota más absoluta. La producción industrial se redujo a la mitad, los salarios cayeron un 60% y la inversión descendió un 90%. Por otro lado, y 10 años más tarde, comenzaba la Segunda Guerra Mundial, en la que Estados Unidos se mantuvo al margen. No obstante, ante los ataques de Japón a diversas regiones como Manchuria y la Indochina francesa, los norteamericanos prohibieron las exportaciones al país asiático. La respuesta japonesa no se hizo esperar y atacaron duramente la base naval de Pearl Harbor en Hawai, por lo que Estados Unidos declaró inmediatamente la guerra a Japón y posteriormente Alemania e Italia, aliados del país nipón, emitieron su declaración de guerra a Estados Unidos.

Desde los 80 hasta la actualidad. En agosto de 1990, Irak invadió Kuwait. George Bush reclamó una retirada inmediata y organizó un grupo militar y político compuesto por países de Asia, Europa, África, y Medio Oriente. La fuerza americana duró un mes y logró su objetivo. Más de medio millón de soldados estadounidenses participaron en la conocida como Guerra del Golfo Pérsico.

Tras el mandato del demócrata Bill Clinton, llegó de nuevo un republicano, George W. Bush. Durante su gobierno destaca un suceso por encima de todos: el brutal atentado el 11 de septiembre de 2001 contra el World Trade Center de Nueva York y el Pentágono. Las afamadas Torres Gemelas fueron derribadas por dos aviones comerciales que fueron secuestrados por miembros de Al-Qaeda. Más de 3.000 personas perdieron la vida, convirtiéndose de esta manera en el atentado terrorista más sangriento que ha sufrido Estados Unidos.

La respuesta americana no se hizo esperar y se convirtió en el líder mundial contra el terrorismo. Afganistán e Irak fueron sus objetivos más cercanos. Bin Laden, líder de Al-Qaeda, sigue bajo busca y captura. Por su parte, Sadam Husein, el otro gran enemigo americano, fue capturado y ejecutado en la horca el 31 de diciembre de 2006. Estaba acusado de matar a 148 chiítas en los años 80 en el pueblo de Dujail, ubicado al norte de Bagdad.

Tradiciones y costumbres

Estados Unidos, con una población de más de 300 millones de habitantes, sigue siendo el país más poblado de América y el tercero del mundo. Nacido de una de las más relevantes inmigraciones de la historia de la humanidad, las diferentes culturas se han adaptado, sobre todo en las principales ciudades de la costa, de forma casi perfecta. Desde las primeras migraciones, como si de un gran campo de concentración se tratara, Estados Unidos fue acogiendo sin reparo a todos los que llegaron con intención de quedarse. Son ellos, los extranjeros, los que han ido construyendo la primera potencia del mundo. Una amalgama de historias diversas y variadas culturas de tiempos pasados ha confluido en costumbres, hábitos y estilos de vida que hoy son definidos como típicamente norteamericanos. Quizá uno de ellos, el más relevante y más distinguido, sea el pragmatismo con el que los ciudadanos de Estados Unidos conducen su existencia. Es la cultura del pragmatismo, de las cosas fáciles, en fin, de la comodidad y el consumismo. Los norteamericanos agradecen y se esmeran por que las cosas, las situaciones y los hechos sean resueltos de una manera fácil y rápida. Aquella frase de el tiempo es oro resume una actitud vital y muy difícil de desentrañar.

Baste un ejemplo: muy probablemente, en Estados Unidos existen seres que realizan la mayor parte de sus actividades dentro de un automóvil. Es posible desplazarse, llamar por teléfono, pedir comida en un autoservicio, ver una película, retirar dinero de la ventanilla de un banco, tirar las cartas al buzón o comprar sellos sin bajarse del coche. El hecho de que se desarrollen tantas actividades con él se debe a que es el medio de transporte más utilizado. Los motivos atienden a diversas razones, como que el carné de conducir se puede obtener a los 16 años, que su precio no es tan elevado como en determinados países de Europa y que la mayoría de las viviendas están tan distanciadas unas de otras que el coche es imprescindible. Esta dependencia ha originado una generalizada falta de interés por los paseos en la mayoría de los estadounidenses, a excepción de los habitantes de las grandes ciudades que no tienen otro remedio que caminar para llegar a sus puestos de trabajo.

El sentimiento patriótico de muchos norteamericanos hace que se entreguen a los visitantes con esmero, deseosos de mostrarles las costumbres y los lugares de interés de su país. Es por esto que puede decirse que son gente abierta y amable. Por otro lado, suelen seguir las modas con afán y dedicación, la base que posibilita el consumismo desmedido que caracteriza a este país. Esta actitud propicia, además, las grandes batallas comerciales y publicitarias, donde la comunicación juega un papel primordial. Es común ver cómo se desviven por reunir los cupones de descuento que aparecen en todo tipo de publicaciones. Ahorrar un poquito es avanzar un paso más en una sociedad en la que las clases están más bien ocultas.

Además de la actitud pragmática de los norteamericanos, el trabajo representa para ellos una devoción. Viven consagrados a su labor y consideran ejemplar a aquel que vive prácticamente para el trabajo, que parte muy temprano de casa, que compra el desayuno en la cafetería situada en la planta baja del edificio, que come apresuradamente un sándwich a las 12:00 horas y después de finalizar la jornada hace unas horas extra. Es por eso que los fines de semana buscan cualquier entretenimiento para relajar el espíritu.

Otra de las características más llamativas de esta sociedad es el alto grado de limpieza y el estricto cumplimiento de las normas. Así, por ejemplo, fumar está prohibido en casi todos los sitios y si usted intenta encender un cigarrillo en un centro comercial, puede ser multado y detenido. Para finalizar, hay que destacar la funcionalidad de las cosas, razón por la que Estados Unidos se encuentra al frente de los países que más facilidades ofrecen a los disminuidos físicos.

Gastronomía

La gastronomía del país corresponde a una interesante mezcla muy variada e interpretada de otras cocinas nacionales, ya que Estados Unidos es una nación creada fundamentalmente por inmigrantes procedentes de diferentes países de Europa, Asia y África.

También es posible percibir la mezcla étnica que prevalece en el país. En las grandes ciudades, la cocina rápida o fast food es la nota predominante. Se vive apresuradamente, por lo que el desayuno y la cena se convierten en las comidas principales del día, mientras que el almuerzo es más ligero. Huevos con bacón, tostadas, zumo, fruta y café son habituales al comenzar el día, de modo que pueda aguantarse el duro ritmo laboral. La comida, sin embargo, consistirá en una ensalada, un sándwich, una hamburguesa o un perrito caliente acompañado de cualquier bebida con gas. Y es que los estadounidenses urbanos tienen poco tiempo para comer y tratan de reponer mínimamente las fuerzas para aguantar la jornada vespertina. Es típica la imagen de los puestos callejeros de perritos calientes a los que cualquier persona, desde ejecutivos hasta amas de casa, se acerca incesantemente al llegar el mediodía. También las cadenas de restaurantes de comida rápida, como hamburgueserías, bocadillerías y pizzerías. Los populares Delis se llenan a rebosar durante el almuerzo.

La cena es la comida más fuerte del día y suele consistir en un primer plato a base de ensalada o pasta, un segundo plato de carne o pescado y un dulce de postre acompañado de un enorme vaso de leche. Los fines de semana estas costumbres se modifican ligeramente, ya que al levantarse más tarde que de costumbre, los norteamericanos unen el desayuno con el almuerzo, creando lo que ellos llaman brunch (palabra formada por la unión de breakfast y lunch), que consiste en crepes, tortitas de nata agria, salmón con crema de queso y carnes, entre otras alternativas. No obstante, existen multitud de sitios donde disfrutar de los manjares más suculentos de cualquier país del mundo. Numerosos restaurantes, la mayoría de horario continuado, abren sus puertas para ofrecer todo aquello que estimule el apetito: cocina italiana, griega, francesa, mexicana, alemana, china, india, japonesa, rusa y en algunos lugares, también española. Se puede comer cualquier tipo de pasta italiana acompañada del mejor café expreso, setas chinas con bambú, salchichas de Munich acompañadas de la mejor cerveza o delicioso caviar rojo traído directamente de Rusia. Incluso si se busca un poco más, seguro que se puede degustar una deliciosa paella preparada con el mejor aceite de oliva. En cuanto a precios, como la misma comida, son muy variados y van desde los 6 dólares hasta los 100 dólares por persona. En muchos establecimientos es recomendable reservar con anticipación.

Información Práctica

Aduana y Documentación. El procedimiento más habitual para entrar en Estados Unidos es acogerse al programa de exención de visados (VWP). Veintiséis países, entre los que se encuentra España, participan en este programa. Viajar de turismo o negocios y permanecer menos de 90 días en Estados Unidos son las condiciones indispensables para acogerse al VWP. Por lo tanto, los viajeros españoles que cumplan esas condiciones podrán viajar únicamente con su pasaporte si ha sido emitido con posterioridad al 26 de octubre de 2006 inclusive. Éstos llevan integrado un chip informático capaz de almacenar información biográfica. Si su pasaporte no cuenta con esa característica, podrá viajar sin visado si su pasaporte fue emitido antes del 26 de octubre de 2005 e incluye una zona de lectura mecánica y una fotografía digitalizada.

Desde el 12 de Enero de 2009 para viajar a Estados Unidos será obligatorio cumplimentar en la Web http://esta.cbp.dhs.gov/esta/esta.html. un formulario de autorización al menos 72 horas antes de embarcar. Cada pasajero deberá rellenar un formulario y la autorización para volar la recibirá casi al instante.

Por otra parte, debe saber que no se permite como equipaje de mano ningún líquido, aerosol, crema o gel. Si viaja con bebés, podrá subir a bordo leche o zumo, así como productos dietéticos, medicamentos, insulina y otras medicinas necesarias en cantidad suficiente para el vuelo y de los que tendrá que presentar la receta en los controles de seguridad.

Equipo del viajero. Si se viaja en primavera o en otoño, es aconsejable llevar alguna prenda de abrigo ligera y chubasquero. En los meses de verano, en algunas zonas, hace mucho calor y la humedad puede ser sofocante. No olvide llevar una chaqueta debido a las bajas temperaturas de los aires acondicionados. Las prendas de algodón y calzado cómodo es lo adecuado. En los meses de invierno, las temperaturas son bajas, por lo que hay que ir bien abrigado.

Idioma. El idioma oficial es el inglés.

El clima de Estados Unidos ofrece importantes contrastes a lo largo y ancho del país. En los estados comprendidos en la Costa Este, el clima es de tipo continental, con veranos muy calurosos e inviernos fríos, a las que hay que sumar la humedad. En el norte de la Costa Oeste las temperaturas tienden a ser bajas y las estaciones son muy cortas, mientras que en el sur, como en los estados de California, Arizona y Nuevo México, los veranos son cálidos y los inviernos fríos.

En el centro del país las temperaturas varían de una zona a otra, dependiendo de la altitud del territorio. Puede decirse que las temperaturas son moderadas, con inviernos muy fríos. Nueva York cuenta con un clima muy inestable. Los veranos suelen ser calurosos y con altos porcentajes de humedad. Los inviernos son muy fríos, húmedos y con algunas nevadas. En primavera y otoño, la ciudad tiene el mejor clima. Sin embargo, puede visitar Nueva York en cualquier época del año, pues el aire acondicionado y la calefacción central funcionan en casi todas las partes. En el norte de Florida el clima es más bien templado. Viajando hacia el sur, se observa el cambio a temperaturas subtropicales y la humedad y el calor aumentan.

La diferencia entre las temperaturas en la costa y el interior varía por las brisas marinas, que suavizan las temperaturas. El clima en Nueva Orleáns es húmedo y subtropical. Durante el verano las temperaturas se mantienen cerca de los 28 grados centígrados. En primavera predominan los 19 grados, mientras que en invierno no bajan más de 9 grados. Las lluvias son frecuentes.

Electricidad. En todo el territorio nacional la corriente eléctrica es de 110 voltios a 60 Hz. Los enchufes son de dos clavijas planas, distintos a los europeos. Es necesario un adaptador para los aparatos eléctricos europeos.

Moneda y cambio de divida. La moneda es el dólar norteamericano; un dólar equivale a 100 centavos. Existen monedas de 1 (pennies), 5 (nickel), 10 (dime) y 25 (quarter) centavos. Todavía suelen encontrarse monedas de 50 centavos (half dolar) y de un dólar. En billetes, la denominación es de 1, 5, 10, 20, 50 y 100 dólares. Todos los billetes son del mismo color y tamaño.

En los aeropuertos internacionales existen bancos y oficinas de cambio (algunos abiertos las 24 horas). Los bancos suelen estar abiertos de lunes a jueves de 10:00 a 16:00 horas, los viernes hasta las 18:00 horas y los sábados y domingos cierran, por lo que es aconsejable comprar dólares antes de emprender el viaje o en el momento de su llegada, en el aeropuerto. La mayoría de las tarjetas de crédito (Visa, Mastercard, American Express, etc.), así como los cheques de viaje, son aceptados en casi todos los sitios. Existen, además, numerosos cajeros automáticos (AMT) a lo largo y ancho del país, donde se puede disponer de dinero en efectivo.

Propinas. En los bares y restaurantes el servicio no está incluido, de forma que el camarero esperará una propina de aproximadamente un 17% sobre el total de la factura. A los taxistas se les suele dar entre un 10 y un 15%. A los maleteros del hotel, un dólar, y a los del aeropuerto, 50 centavos por una maleta pequeña y un dólar por una grande. En general, los norteamericanos siguen esta costumbre, un hábito que se cumple de forma regular.

Convertidor de divisas

Direcciones útiles

Embajada de Estados Unidos en España

Serrano, 75

Tel.: 915 774 000; Fax: 915 775 735

www.embusa.es

Embajada de España en Estados Unidos

2375 Pennsylvania Ave. N. W.

Tel.: (+1) 202 452 01 00; Fax: (+1) 202 833 56 70

www.spainemb.org

Oficinas de Turismo

Visit USA

Tel.: 902 10 14 11

www.visitusa-spain.com

Compras. Si lo suyo son las compras, Estados Unidos es el lugar en el que usted se sentirá como en el cielo. Podrá encontrar todo lo que se le ocurra a cualquier precio, sólo tiene que buscarlo. Los grandes centros comerciales son indispensables en un país como éste. Son inmensos y en su interior se puede encontrar de todo: moda, joyas, juguetes, electrodomésticos, electrónica, zapatos, entre otras muchas cosas, así como zonas de ocio. Son lugares habituales para los norteamericanos y es común que pasen mucho tiempo en ellos.

No se quede sólo en los grandes centros comerciales, callejee, pasee y entre en cualquier lugar que le llame la atención. Podrá sorprenderse con lo que le van a ofrecer y no sólo por los artículos y los precios que encontrará, sino también por las decoraciones de las tiendas.

Verá ropa de diseño y prendas muy económicas, sin olvidar la ropa de segunda mano. Se sorprenderá del gran abanico de posibilidades: obras de arte, antigüedades, cerámica, bisutería, joyas, electrónica, relojes, sombreros, libros (desde la última edición del más actual al más antiguo), muñecos, juguetes, discos o material fotográfico de muy buena calidad. También productos indios, saris, budas, piezas artesanales indígenas y sillas de montar. Los mercadillos callejeros son otra fuente inagotable para hacer las compras: artesanía, muebles usados, comida, bebidas frescas.La calidad desciende, pero a la vez, los precios también.

Si piensa adquirir productos electrónicos o fotográficos (en Estados Unidos son de excelente calidad), es conveniente hacerlo en tiendas donde extiendan factura y asegurarse de que la garantía tiene cobertura fuera del país, ya que en muchos casos sólo cubre averías o reparaciones dentro de Estados Unidos.

Si se compran joyas de valor, es aconsejable exigir el certificado de calidad. En el caso de adquirir productos en tiendas donde la factura no es necesaria o en mercadillos callejeros, es recomendable cerciorarse de que no está pagando más y de que la calidad del producto es correcta. Recuerde que no podrá devolver la compra en caso de que no le convenza.

En estos establecimientos, el regateo es indispensable. No hay que olvidar que el regateo es un arte y una manera de comunicarse con la otra persona. El vendedor espera más del trato personal y de la confianza que el cliente demuestra en sí mismo que del verdadero precio del producto. No hay que llegar a un acuerdo demasiado pronto, hay que tomárselo con calma.

Estados Unidos es un paraíso de las compras, relájese y deje que su buen criterio le ayude a elegir lo que más le guste. Después de todo, comprar es un auténtico placer.

Las Ciudades

Nueva York. En esta gran metrópoli le esperan algunos de los monumentos más fotografiados del mundo. Nueva York es la tierra de las oportunidades. Un lugar que continúa emanando el aura de gran mercado donde todo tiene un precio y en el que aún es posible, para cualquiera con un golpe de suerte, convertirse en una nueva estrella del cielo de Wall Street. Los grandes rascacielos que sin tacañería ocupan el cielo observan impávidos los variados pueblos que la componen: chinos, italianos, griegos, irlandeses, rusos, mexicanos, españoles o indios.

New York City, así la llaman los americanos, se encuentra localizada en la desembocadura del río Hudson, en el extremo oeste de Long Island Sound, unido al océano Atlántico a través del Puente Verrazano. La metrópoli cuenta con cinco distritos: Manhattan, Staten Island, Brooklyn, Queens y Bronx. La Gran Manzana, como popularmente se conoce a Manhattan, extiende su mito por todos los rincones de la tierra y si en sus entrañas no habitase un ciudadano de algún país extraño, ella extenderá sus brazos llamando a quien no esté en la mesa de este banquete. Y de su llamada, nadie está a salvo. Todas las expresiones y emociones que la vida es capaz de generar se encuentran en Nueva York y se plasman en los taxistas, en los negros del Bronx o los hispanos de Harlem, en las risas triunfales de los yuppies, en los sueños de los trabajadores de Queens o en el deseo de los turistas europeos en busca de gangas.

Sin moral y sin reparos de índole ética, en la Gran Manzana todo y todos conviven extrañamente. Alguien escribió que si Freud estuviera vivo no se ocuparía del sexo, sino de la lívido de Manhattan, del mito, del sueño, del espectáculo de esta isla. La Isla de las Colinas, como también se llama a Manhattan, se divide en tres zonas. Una es el Alto Manhattan (o Uptown), donde pueden pasar horas divisando sus millones de obras de gran valor artístico. Otra es el Medio Manhattan (o Midtown), que cuenta con importantes edificaciones arquitectónicas, durante años las más altas del mundo. Difícilmente se perderá alguna de sus joyas, pues sus calles, divididas en forma de cuadrícula y numeradas de norte a sur y de este a oeste, se recorren con mucha facilidad. En esta zona también se encuentra Times Square, uno de los sitios más bulliciosos de Nueva York. Este emblemático lugar también es famoso porque aquí se instaló el primer anuncio de neón de Coca Cola. Su eslogan La pausa que refresca llegaría más tarde a todos los rincones del planeta. La tercera zona es el sur de la isla de Manhattan (Downtown). Ésta es la parte más antigua de la ciudad y así lo atestigua su irregular trazado. Además cuenta con algunos de los barrios más característicos de Manhattan: Chinatown, Little Italy, Soho, Tribeca o Greenwich Village.

La oferta cultural de Nueva York tiene un atractivo irresistible, con dos de los museos más importantes del mundo y con múltiples galerías de arte en el barrio de Manhattan Soho. El Museo Metropolitano de Nueva York abrió sus puertas en 1880 con el objetivo de promocionar el estudio de las Bellas Artes. La exposición comprende obras de artistas de todos los períodos como Monet, Renoir, Van Gogh, Tiziano, Rembrandt, Goya, Velázquez y El Greco. Una de las salas que más interés suscita es la que está dedicada al arte medieval, que incluye fragmentos de claustros románicos. El Templo Dendur es la pieza más grande del museo. Este monumento del siglo XV a.C., que fue un obsequio del gobierno egipcio a Estados Unidos, fue trasladado a Nueva York piedra a piedra desde la orilla del río Nilo. El primer museo de arte moderno del mundo, MOMA, fue inaugurado en 1929 por Abby Aldrich Rockefeller, Lillie P. Bliss y Mary Quinn Sullivan. En un principio se fundó con el fin de acoger obras de artistas que no eran aceptadas en otros museos. Sus seis plantas de galerías, en la actualidad, exhiben alrededor de 135.000 obras de arte.

Nueva York también es la ciudad elegida por los amantes de las compras ya que se puede encontrar una gran variedad de tiendas. Existen calles con multitud de establecimientos de lujo, como la conocida calle de los Diamantes, en la calle 47, donde se puede adquirir desde una simple cadena de plata hasta carísimos diamantes. Otra de las tiendas preferidas de los adinerados se halla en la calle 57. Aquí está la joyería Tiffany's y si se queda mirando el escaparate podrá emular a la actriz Audrey Hepburn en Desayuno con diamantes.

En esta gran metrópoli también tienen su protagonismo los deportes. A parte del conocidísimo Abierto de Tenis de Estados Unidos y la Maratón de Nueva York, esta ciudad tiene un equipo de béisbol (Yankees), un equipo de baloncesto (Knicks), un equipo de hockey (Rangers) y, por supuesto, uno de fútbol americano (Giants). Los neoyorquinos no sólo son aficionados a acudir a los eventos deportivos, sino que también a cualquier hora del día se puede ver a gente patinando o en bicicleta, así como cargando con palos de golf o una raqueta. Al anochecer tiene la oportunidad también de cenar en uno de los 18.000 restaurantes que salpican sus calles. Podrá elegir entre la típica comida rápida (fast food) o restaurantes especializados en cocina ucraniana o japonesa. Nueva York, impresiona y fascina a la vez, muchas veces dará la sensación de encontrarse en un lugar conocido y es que es la ciudad más cinematográfica del mundo.

Los Angeles. Cuando se habla de Los Ángeles, hay que hacer una referencia inexcusable a la industria del cine, que ha elegido esta ciudad como su capital y su centro de operaciones. Desde que en 1913 Mille rodara la primera película en la ciudad, Hollywood ha acogido a grandes y prolíficas productoras, como Paramount, Twentieth Century Fox o MGM, si bien algunas de ellas han trasladado recientemente su sede a otros lugares. De la fábrica de los sueños, donde todo parece posible, han salido directores y actores que han deleitado, divertido y emocionado a millones de personas de varias generaciones.

El suelo del Paseo de la Fama (o Walk of Fame), en Hollywood Boulevard, está cubierto con estrellas de bronce que tienen grabado el nombre de los artistas y directores más célebres que nos ha regalado el cine. Los Ángeles es una ciudad controvertida. Aunque a muchos les pueda parecer una metrópoli fría y superficial, encierra una historia intensa y convulsa, que ha transcurrido entre un sobresalto y otro. Es una gigantesca área metropolitana que se extiende desde el océano Pacífico hasta Hollywood Hills, sin un núcleo histórico, comercial o administrativo bien definido. Hollywood, Santa Mónica o Venice han adquirido una personalidad propia y han crecido como auténticas ciudades dentro de Los Ángeles.

El turismo y la industria del ocio son los sectores económicos más prósperos y que más empleo crean en Los Ángeles, junto a la industria aeronáutica. Otro de los rasgos que define a Los Ángeles es su extraordinaria diversidad étnica, cultural, arquitectónica, paisajística y gastronómica, que se refleja en sus barrios, en sus edificios, en sus museos y en sus restaurantes. En una distancia relativamente corta se puede practicar el surf en las playas e internarse en frondosas arboledas próximas a las inmensas y transitadas autopistas. Los Ángeles continúa inspirando obras de arte, atrayendo a aventureros y cautivando a soñadores.

Las Vegas. Las Vegas es una de las pocas grandes ciudades del mundo que está concebida con el propósito de satisfacer las necesidades de sus visitantes. Sus numerosos hoteles, restaurantes, casinos y lugares diversos de entretenimiento convierten a la ciudad del pecado en la capital mundial del ocio y la diversión. En los últimos años, empresarios de la ciudad han construido varios centros integrales de ocio, donde tienen cabida desde decenas de restaurantes, atendidos por cocineros instruidos en la mejor cocina francesa, hasta clubes de blues, musicales de Broadway o galerías de arte.

Sus promotores no han reparado en gastos y el buen gusto y la exquisitez de algunos compiten con las extravagancias de otros. El restaurante Picasso, en Bellagio, contiene varios lienzos originales del pintor y el local fue decorado en su totalidad con objetos elegidos por el hijo del artista. A su vez, los parques temáticos New York-New York y Stratosphere poseen algunas de las montañas rusas más altas y veloces que existen. En Las Vegas vivía Frank Sinatra, Barbara Streisand inauguró un hotel y aquí se casó Elvis Presley. Incluso sus habitantes son imaginativos, prueba de ello son sus casas, sus jardines y su decoración.

Atrás ha quedado la comida rápida y barata o los chabacanos espectáculos de topless, los cuales ya no tienen cabida en una época en la que se busca la sofisticación, el lujo y la satisfacción de necesidades tan importantes como la ganancia de dinero fácil y rápido en los casinos. Otro aliciente de Las Vegas es su agitada vida nocturna, en la que dejando a un lado el juego, predominan los espectáculos musicales y las representaciones de todo tipo. Por otra parte, esta ciudad se encuentra muy próxima a parajes de gran belleza, como el Gran Cañón del Colorado o los desiertos cubiertos de rocas rojas del suroeste estadounidense. Por ello, Las Vegas se ha convertido en el lugar de partida de excursionistas, deportistas y amantes de la naturaleza que se dirigen hacia esos lugares.

San Francisco. Las nieblas cubren, durante el verano, la península donde se asienta San Francisco, una de las ciudades más bohemias de Estados Unidos. Es una metrópoli convulsa, vibrante, llena de vitalidad, creativa y tolerante. El ánimo y la tenacidad de sus habitantes han sido puestos a prueba en multitud de ocasiones. En pocos años levantaron de nuevo una ciudad derruida por un terrible terremoto y arrasada por los incendios. Los inmigrantes asiáticos, africanos y de procedencia hispana, han puesto la guinda a una ciudad variada y multicultural.

Su filosofía les ha llevado a tener los mejores restaurantes y una fama destacada en sus teatros, museos, salas de concierto, festivales y centros comerciales. La oferta de ocio es increíblemente alta y ofrece todo tipo de atracciones como parques temáticos y la oportunidad de practicar diversos deportes: senderismo, rafting, escalada, vela, kayac y muchos más.