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Perú

Situación Geográfica

Perú es el tercer país de Sudamérica con una superficie de 1.285.215 kilómetros cuadrados. Tiene fronteras al norte con Ecuador y Colombia, al este con Brasil y Bolivia y al sur con Chile. Está dividido en 24 departamentos con 150 provincias en total. La capital es Lima. A grandes rasgos, el territorio peruano se divide entre zonas geográficas: la costa, la sierra y la selva. Las playas del Pacífico son anchas y áridas. A lo largo de ellas discurre la conocidísima carretera Panamericana. Los magníficos Andes forman la sierra.

Están divididos entre la Cordillera Occidental, Central y Oriental con altitudes que llegan a los cuatro mil metros de altura. Las principales cumbres son el Misti (5.822 metros), el Chachani (6.075 metros) y el Picchu Picchu (5.486 metros). La selva que ocupa todo el extremo oriental está determinada, principalmente, por la Cuenca Amazónica, formada por zonas bien diferenciadas, como son la Ceja de Selva, Selva Alta y Selva Baja.

História

Periodo Prehispánico. Según algunos descubrimientos, la presencia del hombre en tierras peruanas se fecha en al año 14.000 a.C. Alrededor del 10.000 a.C. y de acuerdo a las pinturas rupestres que se han encontrado, diversos grupos nómadas se asentaron en las costas y en determinadas zonas de la sierra.

Los Incas. A pesar de su importancia y aunque pueda parecer sorprendente, el imperio incaico apenas tuvo una duración de un siglo. Antes del año 1430, los incas gobernaban tan solo el Valle del Río Vilcanota, con capital en Cuzco (Qosqo), que en quechua quiere decir ombligo del mundo. El inicio de la capital y del imperio tiene lugar en el siglo XII con la coronación de Manco Capac, el primer Inca. Las siguientes dinastías se sucederían en pequeños reinados hasta el año de 1438 cuando Pachacutec, hijo de Viracocha, vence a los chankas. Este hecho posibilita una gran expansión militar, incorporando a la mayoría de grupos culturales de la zona y dando lugar al nacimiento del Tahuantisuyu, el imperio Inca. Los incas implantaron su estilo de vida y a la llegada de los españoles el imperio estaba muy homogeneizado.

La sociedad incaica estaba bien jerarquizada, cada uno tenía su papel y su lugar. La vida no era fácil, pero la comida no faltaba y todos estaban alimentados. La gran complejidad del sistema favorecía la proliferación de funcionarios públicos, entre los que destacaban los Quipucamayoc, encargados de registrar los movimientos de personas y mercancías en los principales caminos; o los chasquis, que a falta de escritura, lo hacían a través de los quipus, es decir, cuerdas con un complicado sistema de nudos que servía para memorizar los datos. Cuzco era la capital del imperio y en su centro se alzaba el Templo al Sol, que en la época del noveno emperador Pachacuti había suplantado al anterior dios Viracocha. A un costado se levantaba el Coricancha (actual Iglesia de Santo Domingo).

La llegada de los españoles. En el mes de septiembre de 1532 Francisco Pizarro, junto a Diego de Almagro, Hernando de Luque y 164 hombres funda San Miguel de Piura, la primera ciudad en Perú y desde la que realizan las incursiones a tierras incaicas.

Sorprende la facilidad con la que los conquistadores españoles dominaron a los incas, pero fueron varios factores, entre ellos la fatalidad, los que facilitaron el fin del imperio. Probablemente, a la llegada de los españoles, una epidemia de viruela había acabado con la vida del inca Huayna Capac. Sin embargo, sus hijos Huáscar, con residencia en Cuzco y Atahualpa en Quito (en el actual Ecuador), se enfrascaron en una cruenta guerra civil, buscando el dominio del imperio. De este duro enfrentamiento salió victorioso Atahualpa, pero sería derrotado por Pizarro el 16 de noviembre de 1532 en Cajamarca, después de aniquilar a más de dos mil quechuas desconcertados por su presencia y la de los españoles, a quienes identificaban como el Dios Viracocha. Otro factor que ayudó a la desarticulación del imperio inca fue la cooperación de algunos pequeños pueblos, como los Chimúes, que veían en los españoles a sus libertadores.

Pizarro entraría en Cuzco en el año de 1533, poniendo fin al imperio y nombrando monarca a Manco Inca, hermano de Atahualpa. Los primeros años de esta aparente regencia discurrieron con normalidad, pero Manco Inca en el año de 1536 lidera una insurrección en Sacsahuayman, de la que saldría derrotado, huyendo hacia la selva. Desde aquí realizaría varios ataques, ninguno con éxito, hasta el año de su muerte en al 1544. La inestabilidad en el Perú se prolongaría hasta el año de 1572, debido a los continuos ataques de pequeños grupos incas. La última rebelión fue en el año de 1572, cuando se ejecuta al líder Tupac Amaru.

La colonia. Francisco Pizarro fundó Lima en el año 1535 para mantener las comunicaciones con España. Lima se transformaría en la capital del Virreinato de Perú, que, en los siglos venideros, se convertiría en el principal centro político, social y comercial de la zona andina. En un principio la economía se basaba en el disfrute de las riquezas acumuladas por los indígenas y en las licencias que se otorgaban para buscar oro en las numerosas huacas, templos sagrados de adobe.

Agotados estos recursos se inicia la explotación de los minerales y los corregimientos, territorios gestionados por la corona, sentando las bases para la explotación indígena. El Virreinato, en su máximo esplendor, se extendía entre los territorios comprendidos entre Panamá y Argentina. Se impuso por decreto real, que todo el comercio de Suramérica pasará por Lima, situación que se prolongaría hasta finales del siglo XVIII, cuando tienen lugar las primeras rebeliones independentistas. La más sobresaliente de esta estas revueltas fue la liderada por Tupac Amaru II. El 26 de junio de 1541, Francisco Pizarro era asesinado por un grupo de sicarios en su suntuoso palacio.

La independencia. A principios del siglo XIX los habitantes andinos, que soportaban una gran presión por parte de la corona española, comienzan a tomar conciencia de su realidad, dando paso a un sentimiento nacionalista. Antes de la invasión de Napoleón en Madrid, la corona española se debilitaba paulatinamente en las diferentes colonias de América y con la caída de Fernando VII, llegarían los primeros cambios a Perú, desde dos frentes.

El general argentino José de San Martín invadía Chile, mientras Alfred Lord Cochrane desembarcaba en Paracas, en las costas del Perú. Al año siguiente, la armada de los rebeldes atacaba Lima, dispersando las tropas realistas. El 28 de julio de 1821 el general San Martín entra en Lima y proclama la independencia, aboliendo el sistema de encomiendas, decretando el fin de la esclavitud y declarando a los descendientes de los incas ciudadanos peruanos.

Peru Contemporaneo. El general argentino José de San Martín invadía Chile, mientras Alfred Lord Cochrane desembarcaba en Paracas, en las costas del Perú. Al año siguiente, la armada de los rebeldes atacaba Lima, dispersando las tropas realistas. El 28 de julio de 1821 el general San Martín entra en Lima y proclama la independencia, aboliendo el sistema de encomiendas, decretando el fin de la esclavitud y declarando a los descendientes de los incas ciudadanos peruanos.

Alan García sube al poder en 1985 y con él se inicia uno de los periodos más críticos del país, sumiendo la nación en una hiperinflación y corrupción hasta nunca entonces imaginadas. En el año de 1990, Alberto Fujimori (conocido popularmente como el chinito) alcanza el poder. Introduce numerosas reformas, especialmente en lo relativo al control gubernamental de los precios y a la implantación de una nueva moneda sujeta a las variaciones del dólar estadounidense, así como acertadas estrategias con respecto a la guerrilla, desarticulada por completo. Después del famoso autogolpe al Congreso, Fujimori sale victorioso en las elecciones celebradas en el año de 1995.

A pesar de las reformas iniciales y de dar un buen empujón al país en términos económicos, el gobierno de Fujimori comienza a definirse como un gobierno corrupto. En los siguientes años salen a la luz diversos vídeos grabados de forma clandestina por Vladimiro Montesinos, asesor presidencial, en el que se muestra la estafa y el chantaje por parte del gobierno a diferentes personas que representan o lideran diferentes instancias sociales. Fujimori se exilia en Japón y se convocan nuevas elecciones. Después sería Alejandro Toledo el que asumiría la presidencia; le seguirá en el cargo el actual presidente peruano, Alan García.

Tradiciones y costumbres

Perú tiene una población cercana a los 30 millones de habitantes, de los que más del 50% viven a lo largo de la región costera, principalmente en los grandes centros urbanos. Lima, la capital, cuenta con cerca de 9 millones de habitantes, seguida de Arequipa, con un millón ochocientos mil habitantes, y Trujillo con un millón y medio. Aproximadamente el 30% vive en la zona de los Andes y entre un 5 y un 7%, en las zonas de la selva.

La población peruana es fruto de un rico mestizaje, sin embargo, los indígenas de ascendencia quechua, han conservado la pureza de su sangre. Los mestizos o cholos, resultado de largos años de encuentro con los españoles, viven mayoritariamente en la región de las costas y se caracterizan por su buen humor, su picardía, su sentido nacionalista y por su extrañas formas. Cerca del 50% de la población peruana es indígena, de ascendencia quechua -además de otros grupos importantes como los aymara, en las inmediaciones del Lago Titicaca. Los habitantes serranos, indígenas y campesinos, se distinguen por la conservación de sus ancestrales tradiciones, por comunicarse en quechua y por su especial cosmovisión de la existencia. Aman profundamente la tierra, se saben parte de ella y por eso realizan continuamente ofrendas, para honrar su origen, a la fuerzas de la naturaleza y a los dioses.

Cuando va iniciar la siembra, el indígena o campesino, ofrece hojas de coca, pisco o cerveza a la Pacha Mama, la Madre Tierra, y antes de beber cualquier cosa, arroja un poco a la tierra para agradecer la posibilidad de calmar su sed. Por otro lado, en los senderos es frecuente encontrarse con apachetas, cúmulos de pequeñas piedras, que van dejando quienes transitan por ellos, como señal de ofrenda. Perviven las viejas creencias como el hecho de que al finalizar la construcción de la vivienda ha de colocarse en el tejado unas figurillas de cerámica conocida como Toritos de Pucará, que representan a dos bueyes unidos por una yunta y que ayudarán para evitar la presencia del mal. En el Lago Titicaca, después de pescar, se devuelven a las aguas algunos peces como señal de agradecimiento.

Para los quechuas la vida ha de regirse de acuerdo a sencillas normas de conducta y que se resumen en un saludo que todavía se acostumbra en la isla de Taquile, en el Lago Titicaca y que dice: Ama Sua, Ama Llulla, Ama Qella, que quiere decir: No robes, no mientas, no seas perezoso. Acostumbrados a la altura y a las dificultades para subsistir por medio del duro trabajo del pastoreo, conservan profundas tradiciones que se mezclan con elementos católicos. Pero lo que define de mejor manera al habitante de los Andes es su sincera y franca sonrisa, su disposición a los encuentros sosegados, su fidelidad a la amistad y su profundo respeto a la naturaleza y al medio ambiente. Por su parte, los habitantes de la Puna se distinguen por su espíritu supersticioso y por el orgullo de pertenecer al grandioso pueblo de los aymara. Los indígenas, que viven en el Collao son los descendientes de la cultura Tiahuanaco que se extendió por todo el Perú durante el siglo IX, antes del Imperio Inca.

Los blancos representan el 12% de la población y se concentran, mayoritariamente, en Lima. Suelen pertenecer a las clases acomodadas, mientras que la población negra representa un 5% repartida en las costas y pueblos fronterizos de la zona amazónica. En la zonas de la selva subsisten un buen número de grupos indígenas (entre 40 y 50 grupos étnicos) como jíbaros, panos, bora, yagua, huitotos, cocama, ticuna, o amahuacas. Este impresionante mosaico de razas y colores es completado por una importante comunidad de chinos y japoneses.

Gastronomia

La gastronomía de Perú tiene su origen en la mezcla entre los platos indígenas y españoles. Este particular encuentro ha dado por resultado la cocina criolla, caracterizada por los sabores fuertes, excitantes y sobre todo, deliciosos. Algunos de los platos más conocidos son la ensalada de palta o de aguacate, las papas a la huancaina, el recoto relleno, la ocopa o las deliciosas chupes, es decir, sopas. Los segundos están encabezados por las carnes de vaca, los deliciosos guisos de chancho –cerdo- preparados al estilo indígena, el cuy a la criolla, caucau a la limeña, la caraculpa, anticuchos de corazón, chicharrones, etc.

Perú es un país con una amplia costa por lo que disfrutar de deliciosos pescados no es difícil, el protagonismo lo tiene el picante ceviche. La comida ha de acompañarse de una cerveza nacional y los vinos de Ica, Tacama y Ocucaje. Entre las bebidas no alcohólicas está la chicha morada o cualquiera de los deliciosos zumos de frutas tropicales. En cuanto al agua, es muy recomendable evitar el agua de grifo y beber sólo agua embotellada. El pisco es el aguardiente más popular, un cóctel que varía según quién lo prepare. El guindado es un licor hecho de guindas y aguardiente local a base de caña de azúcar.

Información Práctica

Aduana y Documentación. Para los ciudadanos españoles tan sólo es necesario presentar el pasaporte en vigor con un mínimo de 6 meses de validez. En el momento de llegada ha de cumplimentarse un formulario de entrada que deberá conservarse hasta la salida. Al paso por la aduana hay que declarar los objetos de valor y tanto las exportaciones como las importaciones tienen un límite.

Equipo del viajero. Hay que tener en cuenta donde se va a ir antes de preparar la maleta, ya que el clima peruano es muy variado; en cualquier caso, es aconsejable llevar repelente de mosquitos y todo el equipo necesario para la selva y los Andes. Hay que llevar sombrero y gafas de sol para el sol, además de zapatos cómodos pues las calzadas tienen sus dificultades.

Diferencia Horaria. La diferencia horaria es de 5 horas menos con respecto a GMT. Con respecto a España, la diferencia es de 6 ó 7 horas menos, dependiendo de la estación del año.

Clima. Perú posee dos estaciones claramente diferenciadas: la estación húmeda y la estación seca. La húmeda va de los meses de octubre a mayo, con temperaturas muy altas, mientras que la estación seca va de los meses de mayo a septiembre, con temperaturas bajas, especialmente en las zonas de la sierra. Al encontrarse en el hemisferio sur, la primavera va de septiembre a diciembre, el verano de diciembre a marzo, el otoño de marzo a junio y el invierno de junio a septiembre.

Moneda y Tarjetas de Crédito. La moneda peruana es el Nuevo Sol (S/.), que se divide en 100 centavos. Existen monedas de 1, 5, 10, 20 y 50 céntimos y de 1 Nuevo Sol, así como billetes de 10, 20, 50 y 100 S/.

Convertidor de divisas

Asistencia médica. La quimioprofilaxis es aconsejable para las zonas de selva aunque no obligatoria. Hay que tener cuidado con el agua y los alimentos y extremar las precauciones para no sufrir el mal de altura o soroche.

Direcciones útiles. Embajada de Perú en España y Oficina de Turismo de Perú en España

Príncipe de Vergara, nº36, 5º derecha

Madrid

Tel.: 91 431 42 42

E-mail: lepru@embajadaperu.es

Embajada de España en Perú

Jorge Basadre, nº498

Lima

Tel.: (+51) 1 212 51 55

Compras. Los colores, las extrañas formas y los precios reducidos convierten a Perú en un paraíso para las compras. El regateo es una costumbre milenaria prácticamente obligatoria. Además de la artesanía propia, en este país se pueden comprar numerosos objetos provenientes de Asia y África. En la capital se puede optar por las tiendas más modernas o por los deliciosos mercados incas. Entre las compras más usuales están las chompas, ponchos de lana de oveja, llama y alpaca. Conviene comprar estas prendas en las zonas andinas. Los tapices, realizados con la misma lana, son también espectaculares. La cerámica tiene unos colores muy vivos siguiendo costumbres ancestrales que varían de una zona a otra. Así, los motivos de los chimbú difieren de los incas y en cada región es distinta.

Los instrumentos musicales son una de las buenas compras: concha de armadillo, flautas de pan, zampoñas, quenas o sikus elaborados con cañas de bambús o las ocarinas, de forma ovalada, fabricadas en barro y pintadas con diferentes motivos. Los trabajos del mate o calabaza, las máscaras, los trabajos de caña de totora como barcas o figurillas, los cajones o los ajedreces de incas contra españoles, constituyen auténticas maravillas. En joyería destacan los trabajos que imitan los diseños de las joyas encontradas en Sipán, como son aretes, brazaletes, colgante y orejeras. Suele trabajarse la plata y el oro con gran maestría. Las pinturas peruanas, como las acuarelas, son cada una obra de arte. Son ilegales los objetos fabricados con plumas, conchas de tortugas, huesos o pieles de animales en peligro de extinción.

Las Ciudades

Cuzco. Emplazada en el legendario Valle del Huatanay, a una altitud de 3.360 metros, Cuzco ha estado habitada desde tiempos remotos, siendo la ciudad más antigua del continente americano. Aquí se encontraba Qosqo, el ombligo del mundo, la capital del Tahuantinsuyu, del glorioso Imperio Inca. En Cuzco se encuentran las ruinas incas más importantes y en mejor estado de conservación. Fue en el siglo XV cuando la ciudad prosperó y alcanzó su máximo esplendor. El pueblo quechua extendió su influencia por todo el occidente de Sudamérica y su legado está disperso por todo el territorio. Todavía hoy se pueden encontrar localidades de la región con costumbres y tradiciones ancestrales.

Cuzco y sus alrededores son ricos en yacimientos arqueológicos y también en enclaves naturales únicos: las cordilleras de Vilcanota, Vilcabamba, Urubamba, Pisac, Qyillabamba y el Parque Nacional Amazónico de Manu. En la época colonial, Cuzco fue la capital económica y militar del Virreinato del Perú, mientras que en el período de la independencia constituyó la primera prefectura del país. De la época colonial se conservan hermosas construcciones que, en ocasiones, se edificaron al lado o en el solar de antiguos restos arqueológicos. Sin dudas es una de las ciudades más bellas de Perú y probablemente del mundo. Sus peculiares calles están formadas por muros de piedras labrados por la población inca, que evocan la grandeza de los Hijos del Sol y, en la actualidad, siguen siendo transitadas por descendientes incas que se expresan en quechua.

Al este del centro de Cuzco se hallan las ruinas precolombinas de Coricancha, originariamente recubiertas de oro. Pero esta mítica ciudad no sólo cuenta con vestigios sino que está repleta de mitos y leyendas que renacen cada vez que uno recorre sus calles centenarias. Cuenta la leyenda que la historia de Cuzco se remonta al siglo XI, cuando el primer Inca, Manco Capac, la fundó en cumplimiento de un mandato del Dios Sol. No hay recorridos para conocer la ciudad, tan sólo hay que callejear y no olvidar ningún rincón de sus laberínticas y empedradas calles, pues cualquiera de ellos guarda una maravillosa sorpresa. Su ambiente y sus claros cielos, en lo alto de los Andes, invitan al viajero a caminar. En estos paseos irán surgiendo numerosos sitios de interés, a los que hay que acceder sin postergar la visita para otro día. Desde el Mirador de Pachacutec se podrá admirar una de las mejores panorámicas de esta monumental ciudad.

Desde lo alto de la azotea se divisan las fachadas de palacios coloniales (Palacio del Almirante, Casa Jara, Casa de Gracilaso), edificios religiosos (Catedral, Iglesia de Santo Domingo, de Santa Catalina, de San Blas), espacios míticos (Plaza de Armas) y ruinas incas (Palacio de Pachacutec, Palacio del Inca Viracocha, Yachayhuasi o Casa del Saber). Cuzco es, para quienes la conocen, una experiencia inmemorable e imborrable. Para las personas que deseen visitar los edificios turísticos más importantes de la ciudad, los lugares de valor arqueológicos y el Valle Sagrado existe un pase turístico que facilita el acceso a aproximadamente 15 sitios de interés. Estos pases se adquieren en las oficinas de turismo y tienen una validez de 5 ó 10 días, según la preferencia del turista.

Lima. Es la actual capital del Perú. Quizás el nombre de Lima provenga del Valle de Rímac, lugar donde se asentaba un antiguo pueblo de pescadores.

La llamada Ciudad de los Reyes es, en la actualidad, el hogar de más de 9 millones de habitantes que han convertido la capital en un hermoso caos. Numerosos puestos callejeros han invadido las aceras, en donde es posible comprar cualquier cosa; en las calles circulan vehículos de todos los tiempos y, durante los meses de invierno, debido a la garúa, los cielos permanecen nublados sin que caiga una sola gota de lluvia. Eso sí, la perpetua humedad hace que el polvo y la tierra se adhieran, desde hace años, a las construcciones.

A pesar de esta aparente confusión, la ciudad esconde distritos muy interesantes, espléndidos museos e impresionantes construcciones coloniales. Con el nombre genérico de Lima se designa exclusivamente al centro de la ciudad, es decir, al distrito enclavado entre la Plaza de Armas y la Plaza Grau, que comprende el casco antiguo próximo a los barrios coloniales de la capital. Las calles se agrupan en cuadras, o conjuntos de manzanas y para facilitar la localización de unas señas se indica con un número ordinal la cuadra en la que se encuentra un número dado de una determinada calle.

Machu Picchu. La Ciudad Perdida de los Incas, el sitio arqueológico más importante de Perú, salió del olvido en el año de 1911, cuando Bingham las descubrió. Suspendida en el tiempo y envuelta en el misterio de su pasado, Machu Picchu es sobre todo un lugar mágico.

Machu Picchu se divide en tres sectores: el agrícola, compuesto por los andenes de cultivo, el sector urbano y el sector religioso, en el lado izquierdo de la ciudadela, estos últimos divididos por un foso seco. El sector sagrado y el urbano albergan los mayores elementos arquitectónicos de la ciudad inca, siendo la zona donde se aprecia de mejor manera el talento de los obreros. Los principales recintos son el Templo del Sol, una construcción semicircular; el Intiwatana, en lo alto de una colina, donde se halla una roca monolítica con 4 vértices que apuntan a los cuatro puntos cardinales; el Grupo de la Roca Sagrada, que se asemeja a un felino; el Templo de las Tres Ventanas, uno de los más bellos por sus esmerados trabajos de tallado; el Templo Principal; el Grupo del Cóndor, un importante observatorio astronómico que hasta el año de 1995 eran antiguas prisiones; o la Plaza Mayor.

Arequipa. La principal ciudad del sur del país, a orillas del Río Chili, es Arequipa, la Ciudad Blanca, ya que la mayoría de sus construcciones coloniales están hechas con la blanca piedra de sillar. A pesar del sentimiento nacionalista de sus habitantes, quienes dicen pertenecer a la República Independiente de Arequipa son gente con buen sentido del humor, vanguardistas y muy buenos comerciantes. Arequipa se encuentra rodeada por los volcanes Misti, con una perfecta forma cónica y con 5.821 metros de altura y por el Chachani, aun sin hacer erupción con 6.100 metros. La ascensión al Misti no requiere de condiciones especiales, tan sólo de las precauciones necesarias en cuanto a la altitud se refiere.

El Cañón del Colca, el más profundo del mundo, se encuentra a 5 horas de camino de Arequipa. El viaje es una experiencia inolvidable que discurre por acantilados que cortan la respiración, como la andenería de Chivay, o por encantadores pueblos de la sierra como Achoma. El viaje culmina en la Cruz del Cóndor, un mirador que pende sobre el acantilado. La profundidad del Cañón es de 3.400 metros. Por la mañana, con un poco de suerte, puede observarse a los cóndores sobrevolando la zona con elegancia. Aunque la visita al cañón puede hacerse en un día partiendo por la madrugada, lo recomendables es invertir un par de días como mínimo.